Una renovación del panel de soporte que prioriza la claridad sobre la complejidad.
El panel de soporte existente mostraba 23 métricas en una sola vista. Los operadores de campo, que gestionan la logística de campamentos base en los Pirineos, reportaban que la densidad de información ralentizaba la toma de decisiones durante ventanas meteorológicas ajustadas. El objetivo era reducir la carga cognitiva sin perder datos críticos.
Se realizaron entrevistas con cuatro coordinadores de expedición. Identificamos que el 80% de las consultas se centraban en cinco variables: estado de las reservas de combustible, nivel de las baterías de comunicaciones, alertas meteorológicas, ocupación de tiendas y cronograma de rotación de guías. El rediseño agrupó estas variables en un módulo superior fijo, dejando el resto de métricas en paneles secundarios colapsables.
Se desarrolló un prototipo en tres iteraciones. La primera versión redujo las métricas visibles a siete. Tras las pruebas, se añadió un indicador de umbral crítico (color rojo cuando una variable supera el 85% de su capacidad). La segunda iteración introdujo un historial de cambios de las últimas 24 horas. La tercera versión, ya en producción, incluyó un filtro por campamento (Base 1, Base 2, Campo de Altitud).
El tiempo medio para localizar una alerta pasó de 45 segundos a 12 segundos. Las solicitudes de soporte relacionadas con la interpretación del panel cayeron un 60%. El equipo de logística adoptó el nuevo flujo sin necesidad de formación presencial, solo con una guía de una página.
Tres vistas del panel: resumen, detalle de alertas y filtro por campamento.
Documento interno con las decisiones de diseño y las pruebas de usuario realizadas.
Informe de uso a 30 días: reducción de errores y mejora en tiempos de respuesta.
Proyecto
Un flujo de reservas estacionales diseñado para gestionar la capacidad limitada de campamentos base en los Pirineos durante los picos de escalada.
Este proyecto nace de la necesidad de coordinar las reservas de campamentos de altura en el macizo de la Maladeta. Durante julio y agosto, la demanda supera las 12 plazas disponibles por refugio. El flujo organiza las solicitudes, asigna turnos de cocina y almacén, y notifica a los equipos sobre cambios meteorológicos. No se trata de un sistema genérico: cada decisión responde a las condiciones reales de granito, hielo y logística de mulas de carga.
Cada equipo envía un formulario con fechas, número de personas y equipo técnico (cuerdas, mosquetones, piolets). Se verifica la compatibilidad con el calendario de ocupación del refugio.
Se cruzan las solicitudes con la capacidad real del campamento: 8 tiendas, 2 fogones de gas, depósito de agua de 200 litros. Se priorizan grupos con experiencia acreditada en vías de escalada clásica (VC).
Se asigna una ventana de 5 días por equipo, con horarios de cocina rotativos. Se envía un PDF con el plano del campamento, puntos de anclaje y zonas de descanso.
Se coordina el transporte de bombonas de gas, comida liofilizada y material de reparación de tiendas. Cada equipo recibe un inventario de lo que debe llevar y lo que encuentra en el refugio.
Durante la estancia, se registran las condiciones meteorológicas y el estado de los anclajes. Cualquier cambio en la previsión de tormenta activa una alerta por radio VHF.
Al finalizar, cada equipo entrega un breve informe de incidencias: material dañado, consumo de agua, dificultades en la vía. Estos datos mejoran la planificación de la siguiente temporada.